Autor: Administrador

Trabajo realizado por una estudiante de periodismo de la Universidad de Almeria

La humanidad siempre ha utilizado la violencia para obtener poder o para defenderse, sin ir más lejos, el último ataque de EEUU contra el general iraní Soleimani, lo demuestra. A pesar de los años y la evolución, los seres humanos continúan ejerciendo esta violencia, dañando personas y rompiendo esperanzas. Hombres y mujeres se destruyen a diario en el ámbito de la pareja y fuera de él, no hay más que ver los datos reflejados en el Portal Estadístico para la Violencia de Género que constató 55 mujeres asesinadas por violencia machista y 125.936 denuncias por violencia de género para el año 2019 y, por otro lado, el Poder Judicial confirmó 7.388 víctimas por violencia doméstica en 2018 (todavía no hay datos oficiales del 2019) en España (uno de los países europeos con menor índice en violencia de género).

La violencia física y psicológica nunca ha tenido género, pero las personas sí violencia. Sociedades formadas por leyes que protegen solo a unos a pesar de la equidad del delito, como la Ley Integral Contra la Violencia de Género. Esperanza para unos pero no para otros, personas olvidadas por su género, su edad y su condición sexual, viviendo situaciones de desigualdad, discriminación y precariedad legal.

¿Qué es género?

Por definición “género” alude a un grupo al que pertenecen los seres humanos de cada sexo: el género femenino se le asigna a la mujer y el género masculino al hombre. La Asociación Europea de Abogados de Familia admite, “género es un término político utilizado por los ideólogos políticos de género para transmitir confusión y lograr la consecución de sus fines políticos. Buena prueba de ello es que, efectivamente, hablan de multitud de géneros pero luego, en el uso práctico lo hacen para referirse solo a las mujeres”. Entonces, si género es femenino y masculino, ¿por qué la Ley Integral Contra la Violencia de Género defiende exclusivamente a las mujeres? Esto sucede porque se considera que la sociedad española es patriarcal, es decir, se sostiene que España es un país donde los varones dominan a las mujeres. En 2004, se creó esta ley debido al alto grado de violencia que sufrían las mujeres en el ámbito de la pareja y que “ se manifiesta como el símbolo más brutal de la desigualdad existente en nuestra sociedad”, según redacta el Boletín Oficial del Estado (BOE). Hablamos entonces de una violencia que, según el BOE, se dirige sobre las mujeres por el “mero hecho de ser mujer y por ser consideradas, por sus agresores, carentes de los derechos mínimos de libertad, respeto y capacidad de decisión”Sin embargo, la psicóloga sanitaria Tania Evans reclama: “Nos hemos pasado generaciones trabajando precisamente para que no nos consideren víctimas, para que nos vean como un igual, y ahora nos siguen viendo como alguien a quien se tiene que proteger.

Por esta razón, y al no abarcarse la posibilidad de que un hombre ejerza violencia contra una mujer por otras razones que no sea su género, ni se contemple la posibilidad de que una mujer maltrate a un hombre por la misma razón, no se admite la defensa del género masculino dentro de esta ley.

Cuando el machismo aún era algo normal

Machismo, feminismo y feminazismo son las expresiones que se usan para atacar, bien a la mujer que lucha por la igualdad de sus derechos, bien al hombre que trabaja para que no le quiten los suyos. A pesar de vivir en un siglo marcado por estos conceptos, no se tienen muy claros sus significados. El feminismo es un movimiento político, económico. cultural y social que nació en la época de la Ilustración y que busca la igualdad entre mujeres y hombres. El machismo, por el contrario, es una ideología que admite que el hombre es superior a la mujer. Y feminazismo es una corriente social que acepta la idea de que la mujer es superior al hombre. Es a partir de estas dos últimas clasificaciones, dónde empieza una lucha de géneros y de poderes, en la que se ha olvidado trabajar por la igualdad, y en la que aún no se ve un claro vencedor.



Desde hace muchos años se radicó lo que hoy conocemos como rol de género, que estableció un conjunto de comportamientos para cada género. Del hombre, por ejemplo, se esperaba que fuera fuerte y seguro, que se ocupara de tareas masculinas y se dedicara a trabajos viriles. También se le enseñó qué debía ser el proveedor y cabeza de familia, y que su responsabilidad era proteger a su mujer e hijos, y así lo asumió. De la mujer, por otra parte, se esperaba que fuera complaciente y emocional, que se encargara del cuidado de los niños, de la limpieza y de la cocina. Su responsabilidad principal era velar por el hogar. Ella también asumió su papel. A ambos géneros se les estereotipó creando un trato desigual e injusto, conocido como sexismo. Estos roles han sido realmente dañinos para la humanidad porque no le han permitido a las personas la posibilidad de expresar libremente sus pensamientos y emociones. Reprimiéndolos y limitando sus sentimientos y su humanidad.

¿España es un país machista?

España fue un país machista y hoy en día, aún rezuma algo de ello, al fin y al cabo el machismo no es mas que una doctrina que se ha exteriorizado en todos los aspectos de la vida, y tanto hombres como mujeres lo han permitido e instaurado en su día a día de forma consciente o inconsciente. Pero eso no significa que todos los hombres ni todas las mujeres lo sean, la sociedad ha avanzado y, por fin, tanto mujeres como hombres son considerados igual ante la ley, tal y como refleja el art. 2 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos y el art. 14 de la Constitución Española, que admiten que todas las personas tienen los mismos derechos y libertades, sin hacer distinciones. También el art. 3 del Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales que garantiza que hombres y mujeres gozarán por igual de los derechos económicos, sociales y culturales.

Aún así, y a pesar de los resultados conseguidos, socialmente se sigue creyendo en la necesidad de tener una ley que proteja solamente a la mujer porque la considera indefensa ante el hombre. Evans afirma, “nos siguen viendo como a alguien a quién se tiene que proteger, antes protegía el marido ahora lo hace el Estado”. Porque según esta ley, se maltrata a la mujer única y exclusivamente por ser mujer, Carmen Sanchezpresidenta de la asociación Despertar Sin Violencia y mujer maltratada, desmiente que a las mujeres se les agreda por el mero hecho de ser mujer, y afirma que cuando en la violencia no entra el alcohol, las drogas o los problemas mentales, los agresores maltratan o asesinan a su pareja porque es la persona más próxima a su entorno.

En España, desde principios de los años 80, los grupos progresistas empezaron a reivindicar medidas de discriminación positiva para las mujeres. Desde entonces, y hasta el día de hoy las mujeres han demostrado su valía y han luchado durante tres décadas para conseguir la igualdad, que siempre les ha correspondido. Pero aún así se sigue viendo necesaria una ley que las vea como el género inferior, débil y discriminado. Evans afirma, “no nos matan por ser mujeres, en España no”.

¿Violencia es violencia?

No, la violencia nunca ha sido simplemente violencia la ejerza un hombre o un mujer.

Antes cuando una mujer era maltratada lo ocultaba: carecía de derechos y, por supuesto, no contaba con el apoyo familiar, ni judicial, ni mucho menos económico. Carmen Sanchez manifiesta: “En el año 75 tú no ibas a denunciar, no se podía denunciar”. Los hombres, por el contrario, si eran maltratados por sus esposas, ni se les pasaba por la cabeza denunciar porque un hombre no puede ser más débil que una mujer y un hombre no llora y no siente, pues se vería en tela de juicio su virilidad. Ellos tampoco tenían apoyo.

Las leyes han cambiado y ahora la mujer cuenta con el resguardo de la Ley Integral Contra la Violencia de Género que por definición es el maltrato físico o psicológico que afecta de manera negativa sobre la identidad, el bienestar social, físico o psicológico de la mujer. Sin embargo, tras quince años con la ley vigente, el 2019, dejó a 55 mujeres muertas por violencia de género, cinco más que el año anterior. Esta es una verdad que todos conocemos y por la qué luchamos a diario. Pero, ¿y los hombres?¿ellos sufren violencia en el ámbito de la pareja?¿ellos pueden denunciar?

Hasta hace muy poco, “si un hombre denunciaba lo mandaban a su casa y le decían que se dejara de tonterías”, cuenta Sanchez. Aunque también reconoce que ahora se les está empezando a recoger las denuncias y los están mostrando en los medios de comunicación. La Asociación Europea de Abogados de familia afirma, “ el maltrato del varón es más común de lo que se piensa”. Sus casos se incluyen en los estudios de violencia doméstica, que comprende todo tipo de maltrato dentro del ámbito familiar (de hombres a mujeres, de mujeres a hombres, de hombre a hombres, de mujeres a mujeres, de abuelos a nietos…), que es juzgado de forma distinta a la violencia de género, la Asociación manifiesta: “Es una situación realmente injusta. Las penas deberían ser más graves no en función del sexo, sino en función de si el victimario se prevalió de una situación de superioridad o no”.

Sin embargo, nos preguntamos si hay algún tipo de concienciación que aliente a los hombres a cuidar su salud mental, y de este modo luchar para reducir los suicidios, que al igual que la violencia de género, se trata de un problema social muy preocupante. Tan solo en 2018, el Instituto Nacional de Estadística confirmó 2.619 víctimas hombres por suicidio frente a 920 mujeres. Tras estas cifras tan alarmantes, ¿se escucha hablar a los políticos de proteger al hombre? ¿Manifestaciones multitudinarias aupadas por políticos? ¿Campañas publicitarias que fomenten la ayuda al hombre? “Aunque lo más grave de la situación es el primer maltrato que sufre el varón: el maltrato institucional”, declara la Asociación de Abogados. Sabemos que las cifras de hombres asesinados por violencia en pareja son inferiores al de mujeres, aún así, ellos también están expuestos. Los hombres también necesitan ayuda y requieren un teléfono al que dirigirse para pedir auxilio, y que además esté activo las 24h del día. Los hombres también son maltratados, ¿por qué no protegerlos? Jesús Muñoz, creador de la página web malostratosfalsos.com y víctima de denuncias falsas por violencia de género, asegura, “ hoy en día ser hombre en este país da miedo”.

Ley Integral Contra la Violencia de Género (LIVG)

La Ley Contra la Violencia de Género se creó en 2004 con el objetivo de proteger a la mujer contra el maltrato machista. Esta ley fue declarada constitucional, a pesar, de vulnerar el precepto básico de que hombres y mujeres deben ser juzgados de igual forma ante la ley. “Esto se justifica por una cuestión de discriminación positiva, cómo se entiende que el hombre es superior en algunas cuestiones, la mujer necesita una ley que compense esta desigualdad”, explica la Asocación de Abogados.

La LIVG ofrece una subvención a las mujeres, que se encuentran en situación de maltrato. “Esta ayuda económica la reciben aunque la denuncia acabe archivada, además no están obligadas a devolver el importe recibido”, declara Jesús Muñoz.

Según la guía de derechos de las mujeres víctimas de violencia de género se le concederá la RAI (Renta Activa de Inserción) a las mujeres víctimas de violencia de género que hayan acreditado su condición mediante una sentencia condenatoria por un delito de violencia de género, una orden de protección o cualquier otra resolución judicial que acuerde una medida cautelar a favor de la víctima, y que además carezca de rentas mensuales que no superen el 75% del salario mínimo interprofesional vigente (675€ en el año 2019), o que tengan dificultades para obtener empleo. Además deben estar inscritas como demandantes de empleo y no convivir con su agresorni tener más de 65 años. La cuantía a percibir será del 80% del Indicador Público de Renta de Efectos Múltiples (IPREM) mensualmente vigente, es decir, la cantidad de dinero que percibía una mujer maltratada en el año 2019 es de 430,248€ mensuales (Información extraída del Boletín Oficial del Estado).

Las denuncias

Maltrato en pareja

“La violencia no tiene género”, afirma Jesús Muñoz. La ejercen las personas sin condición.

Estudios psicológicos afirman que la violencia en las relaciones de pareja es un fenómeno universal, heterogéneo, que abarca a todas las capas sociales y que afecta a todas las edades y a ambos sexos. La psicóloga sostiene que hay estudios nacionales e internacionales que demuestran que la violencia en pareja es bidireccional. La violencia en pareja se refiere a la violencia psicológica, física y sexual entre personas que se relacionan de manera íntima, independientemente de su estado civil, orientación sexual o convivencia, y puede darse, tanto en parejas heterosexuales como homosexuales, y en diversos ciclos de la relación.

Este estudio reconoce que las tasas de prevalencia de violencia en pareja, reflejan una conducta violenta mayoritaria de hombres hacia mujeres. Sin embargo, cuando se analizan datos comunitarios, se ve como la violencia en las relaciones de pareja es perpetrada de igual forma por ambos sexos, o incluso, en el caso de la violencia psicológica, más por mujeres.

Esta es una realidad difícil de contemplar, ya que a diario vemos la violencia de género reforzada por una gran inversión pública en políticas de igualdad, estudios de género o normativas con “perspectiva de género”. Lo que nos muestran son campañas publicitarias y noticias en las que la única víctima es la mujer y solo los hombres son agresores.

Una campaña lanzada en Reino Unido contra la violencia de género denominada “Violencia es violencia”, demuestra las diversas respuestas de la sociedad ante una situación de maltrato, en función de si el maltratado es él o es ella.

Olvidados

¿La Ley Integral Contra la Violencia de Género protege a todas las mujeres?La respuesta es no, solo a las mujeres que sufren malos tratos por parte de sus parejas o ex parejas. Es decir, todo acto violento realizado por un hombre hacia una mujer no se entiende como violencia de género, si no se ha establecido dentro de un marco de relación. Por tanto, la LICVG no solo no protege a los hombres sino que tampoco protege a todas las mujeres.

¿A quién desasiste la ley?

  • La ley española de Violencia de Género no admite algunos delitos de agresión contra la mujer como violencia de género. Hablamos de casos como el de Diana QuerLaura Luelmo y el más reciente Marta Calvo. Hasta el día de hoy, el acoso y el abuso sexual, las agresiones a un familiar o la prostitución forzosa no están consideradas como violencia de género, ni protege a sus víctimas como tal. Estas faltas se recogen en el Código Penal aunque sin las características propias de los delitos de violencia de género ni la protección social, penal, ni económica que considera esta ley para sus víctimas.
  • El portal estadístico de la Delegación del Gobierno para la Violencia de Género sentenció 51 víctimas mortales por violencia de género en el año 2018, de las cuales, 12 de ellas eran mujeres mayores de 61 años. Un estudio sobre “La violencia de género en la pareja o en la ex pareja de mujeres mayores de 60 años”, realizado por la Universidad Pontificia Comillas para la fundación Luz Casanova en Madrid, afirma que un importante grupo de mujeres mayores de 60 años han vivido violencia en sus relaciones sentimentales y, aunque se trata de un número inferior al resto, se consideran mujeres mucho más indefensas. Hablamos de personas acostumbradas a anticuados estándares sociales, donde se establecían roles de género más tradicionales. Sin embargo, la Ley Integral Contra la Violencia de Género y la propia sociedad invisibiliza estos sucesos, a pesar de que a estas mujeres les cuesta más contemplar la idea de desligarse de su maltratador, debido a la dependencia emocional y económica que tienen hacia él. Y a pesar de esta situación la ley no les proporcionan la ayuda económica que necesitan, al no incluirlas en el programa de renta activa de inserción (RAI).
  • A los hombres.
  • La llamada “violencia intragénero” también existe, es otra de las olvidadas por la ley de violencia. Este tipo de maltrato se produce dentro de las relaciones entre personas del mismo sexo. Hasta hace muy poco este tipo de violencia no se consideraba un problema social, ya que hasta se rechazaba la existencia de la homosexualidad. Desde 2005 cuando se aprobó el matrimonio entre personas del mismo sexo en España, las parejas homosexuales cuentan con los mismos derechos legales, sociales y administrativos que una pareja heterosexual. Sin embargo, la igualdad no es absoluta, ya que en algunas leyes aún coexiste cierta discriminación, y con la violencia intragénero se puede apreciar. El maltrato entre parejas homosexuales se recoge en los datos de violencia doméstica, igual que la de los hombres agredidos por mujeres o cualquier otro tipo de maltrato acaecido en el ámbito familiar. El Código Penal considera que la violencia intragénero no debe compararse o igualarse con la violencia de género, porque en este caso el maltrato se ejerce entre personas del mismo sexo. Por esta razón muchas asociaciones LTGBI llevan años lanzando campañas con el objetivo de denunciar la desigualdad y discriminación que sufre el colectivo en cuanto a violencia doméstica intragénero. Intentando visibilizar la situación en la sociedad y en los medios, y concienciar a la población, a los políticos y a las administraciones sobre la necesidad de tratar estos asuntos bajo unas bases de igualdad entre personas.

El Estado y la violencia de género

Se definió qué España recibiría durante el período que comprende el 2014–2020 de los Fondos Europeos 5.850 millones de euros destinados para promover la igualdad de género. El Parlamento Europeo afirma, “se trata de uno de los apoyos financieros más importantes que recibe el Estado español para la actuación política referente a la igualdad de género y cuya intención primordial es promover la integración de las mujeres en el mercado laboral”.

Por otra parte, el Programa REC 2014–2020 cuenta con un presupuesto de 439,5 millones de euros, de los cuales el 35 % “está destinado a los dos objetivos de igualdad de género, («la promoción de la igualdad entre hombres y mujeres y la integración de la perspectiva de género» y «prevención de la violencia contra los niños, los jóvenes, las mujeres y otros grupos de riesgo (Daphne)”, establece el informe sobre los fondos de la Union Europea para la igualdad de género.

Los presupuestos españoles del año 2019 en materia de igualdad fueron de 220 millones de euros para financiar la Violencia de Género a diferencia de los 200 millones dotados en 2018. Esta cantidad comprende 64 millones gestionados por el Ministerio de Justicia para cubrir las demandas sociales y judiciales, 112 millones que el Estado transfirió a las comunidades autónomas y 40 millones a los ayuntamientosEstos fondos serán destinados a la atención de víctimas de violencia de género.

Miles y miles de millones de euros destinados a comunidades, ayuntamientos y asociaciones que luchan para exterminar la violencia que sufren las mujeres, para protegerlas y garantizarles un futuro sin maltrato, sin exclusión laboral, ni social, ni económica. Enormes cantidades de dinero que no están dando ningún beneficio real para las víctimas. Las muertes al año de mujeres por violencia de género no se han reducido, a pesar de los cambios legislativos y del aumento de los presupuestos. Incluso se podría decir que algunos años hasta ha aumentado.

El maltrato lo sufren tanto hombres como mujeres, sin discriminar en su edad o en su condición sexual, Muñoz afirma “la violencia es de personas, ni de géneros ni de sexos”. Se debe luchar contra la violencia ejercida hacia las mujeres por ser mayoritaria, pero no se puede ignorar que hay otros grupos que también son maltratados física, psicológica, sexual y socialmente, Jesus Muñoz señala, “para proteger a un género no hay que desasistir al otro”. No hay que olvidar que hombres y mujeres son indispensables para terminar con la violencia, por tanto, no hay que invisibilizar o minimizar el maltrato que sufren, porque una bofetada, un insulto, un grito o una burla es igual de grave para todos.

Fuente: El Correo de Madrid

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Fiesta de Reyes que se realizó el día 12 de enero, con sesión de cine, actuación de mago, visita de superhéroes, comida en Burguer King y entrega de regalos a 30 menores que se están atendiendo en la Asociación.

Nuestro mayor agradecimiento  a Nuevo Reino, a Piscis Comunicación S.L. y a todas y cada una de las personas individuales que hicieron posible todo este día tan bonito.

Fue la primera mujer que denunció en España, en 1975, la violencia brutal de la que era objeto ante Tribunal Eclesiástico de la Rota. Fundó Despertar Sin Violencia, eficaz para combatir la violencia intrafamiliar

Carmen Sánchez es una mujer que sufrió malos tratos y todo tipo de violencia en el hogar durante gran parte de su vida, tanto de su propia madre como de las diferentes parejas con las que estuvo. Ella no habla de oídas, pues me ha enviado las pruebas de los malos tratos recibidos, perfectamente documentadas y doy fe de ello.

Es una mujer muy luchadora, que tras acabar su bachiller, trabajó como enfermera y se especializó en neonatos. Más tarde le contrató una agencia de publicidad que hacía anuncios televisivos y luego recaló en el Grupo Fortis de Inversiones, para pasar después a dirigir una clínica dental de implantología en Madrid. Hace 20 años fue a Marbella a montar 2 empresas.

Finalmente crea la asociación Despertar Sin Violencia para ayudar a personas, que al igual que ella, han recibido en el hogar todo tipo de malos tratos, violencia, vejaciones…

¿Perdonar ayuda a superar las experiencias traumáticas de malos tratos?

Por supuesto que sí. He procurado siempre no acordarme de las palizas diarias que recibía ni cuando me tiraban por las escaleras o me arrastraban por la calle o me tiraban de los coches pegándome contra la puerta. Que lo único que me hace derramar lágrimas es la pérdida de dos hijos. Uno de ellos a causa de las patadas recibidas en el pasillo de mi casa, embarazada de dos meses y el otro producto de una violación. Incluso le pido a Dios que les perdone porque yo ya lo he hecho, si no, mi vida sería un auténtico desastre llevada por el odio.

Incluso ayuda a sanar las heridas, por profundas que sean…

Es evidente que cuando sueltas el odio, el rencor, la ira y el resentimiento, es cuando sanan tus heridas. He tenido la gracia de no haber podido odiar porque siempre he pensado en mis hijas y en que eran sus padres. De la misma manera que la primera persona que me marcó mi vida negativamente fue mi propia madre, y la recuerdo con mucho respeto porque me dio la vida y el poder contar hoy esta experiencia es gracias a ella y a mi padre, a los que hoy puedo decir que he perdonado.

Estas experiencias le han hecho más fuerte…

Es evidente que cuando pasas por estas experiencias en la vida, tú misma sacas la fortaleza para poder afrontar todo el dolor que te produce todo esto. He podido recuperar de mi dignidad, mi autoestima, mis valores, el quererme a mí misma que no me habían enseñado, el respetarme porque cuando tú te sientes que no puedes demostrarte a ti misma lo que realmente eres, es muy difícil que los demás puedan ver en ti a esa persona que llevas dentro y que no le han permitido ser ella misma y eso ocurrió en mi infancia, por eso, ahora, soy una mujer muy fuerte, con los pies en el suelo y sabiendo muy bien lo que quiero y lo que no quiero.

Y ahora puede ayudar a otras personas….

Hace 11 años que estoy ayudando a todas las personas que sufren violencia en el ámbito familiar. Fundé Despertar Sin Violencia hace 11 años y por mi experiencia vivida y mis problemas en mi familia entendí que la violencia la pueden sufrir todos y hay que ayudar a todo el entorno familiar.

¿Cómo creó la asociación y con qué finalidad?

Al separarme de mi tercer matrimonio yo empiezo a analizarme a mí misma y observo que el problema no está solamente en ellos, sino que también está en mí para que siempre repita el mismo perfil.

Durante el tiempo que llevo en la asociación analizando con cada una de las personas que vienen buscando ayuda (3360 familias atendidas), veo que los casos son totalmente coincidentes con problemas en la infancia. Las malas experiencias, tanto con nuestro padre como con nuestra madre, nos dejan unas secuelas muy importantes, que influyen en nuestra adolescencia.

De aquí la importancia de ayudar a estas personas (hombres, mujeres y niños) a solucionar estos conflictos, ya que si no, van creciendo con esta problemática y no son capaces de tener una pareja estable porque ninguno ha aprendido a gestionar sus problemas.

Habla usted de violencia intrafamiliar, término que define mejor la realidad de la violencia en el hogar…

Sin duda. Si todos nos preocupáramos en incidir con esas personas desde que han nacido, cómo han sido sus relaciones con familiares y padres, nos daríamos cuenta que en muchos casos nos encontramos con abusos sexuales, violaciones, niños que han tenido que estar en internados, padres y madres demasiados rectos o sobreprotectores y que han creado unas carencias afectivas en los niños que les han marcado la vida. Muchos de ellos han vivido en sus casas situaciones de violencia, que inmediatamente deberían ser tratados. No olvidemos que estos niños son los futuros hombres y mujeres del mañana y tienen que llegar a esa adolescencia no con mochilas de dolor sino totalmente ayudados por profesionales, para que superen el sufrimiento que han tenido en su infancia.

No toda la violencia es per se machista como afirma la ideología de género…

Por supuesto. Es más que evidente. Si se quiere llegar al fondo del problema hay que analizar caso a caso y nunca generalizar.

Violencia intrafamiliar, algo de lo que usted hablaba antes que VOX…

Yo llevo 11 años defendiendo una violencia intrafamiliar y VOX defiende lo mismo que UPyD en su momento, que todo este dolor que se produce en la familia, sufriéndolo tanto hombres como mujeres, hay que tratarlo. Nuestra asociación no está vinculada a ningún partido político. Queremos ser independientes porque esto nos hace libres.

¿Qué tipo de personas acuden a solicitar sus servicios?       

Todo tipo de personas (hombres, mujeres, niños, abuelos, hermanos…). Despertar Sin Violencia abre las puertas a todo tipo de dolor.

Cuentan con un importante equipo de profesionales en diferentes ramas…

Sí, por supuesto. En la página web https://despertarsinviolencia.org/ se puede ver. Estamos a nivel nacional y muchos de ellos son voluntarios.

¿Hasta qué punto es eficaz la ayuda que dan?

Cuando una persona quiere volver a reiniciar su vida o le ayudas a curarse o nunca funcionará en otra pareja. La relación con sus hijos debe mejorarse desde todo punto de vista porque todos han sufrido y vemos que con las terapias que se dan en la asociación, semanalmente, y de forma gratuita, las personas se curan.

¿Han podido ver los frutos de su trabajo?

Sí, por supuesto y estamos muy orgullosos de verles salir adelante y ser felices y de que puedan iniciar otra vida totalmente nueva, con una mentalidad cambiada y curados.

¿Cuáles han sido los casos más difíciles que han podido solucionar?

Desde sacar a una mujer adelante, a la que le abrieron la cabeza con un hacha hasta otra que la habían tirado desde un tercer piso.

También nos intentaron matar a 2 mujeres en San Pedro de Alcántara, en donde intervino inmediatamente la asociación. Sacamos adelante a un hombre al que su mujer contrató a 2 sicarios para que le dieran 26 puñaladas, porque lo único que pretendía era poder ver a su hijo y lo tuvimos que sacar de Marbella. Hemos sacado hombres de la cárcel que estaban a la espera de juicio y teníamos todas las pruebas de su inocencia…

También se le sacó del domicilio a una mujer con su hijo un día antes de que mataran a su marido de 36 puñaladas en un ajuste de cuentas. Hemos peleado mucho con los colegios privados para que no nos echaran a los menores porque al matar a sus padres si quedaba alguna mensualidad por pagar nos los ponían en la calle. También ha habido casos muy serios de acoso hacia menores en el colegio, en Marbella, que afectaban a 5 menores y acoso escolar en colegios de Málaga, etc…

¿Cómo se puede contactar con ustedes?

A través de la página web https://despertarsinviolencia.org/ y el correo despertarsinviolencia@gmail.com

No se pierdan el vídeo de su impactante testimonio personal en donde cuenta con entereza todos los malos tratos y vejaciones que sufrió.

Fuente: El Correo de Madrid, articulo escrito por Javier Navascués

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Presentación en Marbella del libro escrito por D. Francisco Serrano y D. José Riqueni «Guía práctica para padres maltratados». La presentación corrió a cargo de Dña. Carmen Sánchez.

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Entrevista realizada en el programa Café y Té de Estepona, el día 25 de enero de 2019 a nuestra Presidenta Carmen Sanchez. En el cual se trato el tema de la violencia.

Personas y empresas que han colaborado en la entrega de reyes de los menores de Despertar Sin Violencia: Restaurante Nuevo Reino (San Pedro de Alcántara), Menchu Valcarcel (EsRadio), Marina Mancebo Paños (Málaga) y Daniela Arias (We Are Foc)

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